Ángel Reyna, listo para el Tri, Hobbit Bermúdez, aún no


Ángel Reyna es el mejor jugador de la liga mexicana. Así, sin cortapisas. Hace unos minutos regresé del Estadio Azteca tras el América-Atlante. Y lo que observé del extremo americanista me dejó nuevamente impresionado. Ya había tenido la fortuna de verlo en vivo varias veces en los pasados meses, y cada vez le descubro nuevas virtudes...


Es el mejor regateador en corto del país. El mejor ejemplo de ello sucedió en el segundo tiempo de este partido, donde en un palmo de terreno le hizo tres recortes de crack a Sonny Guadarrama, quien, tras la humillación, hizo lo que cualquier otro futbolista: lo bajó de una barrida.
Reyna no es el jugador más rápido, tampoco tiene el mejor disparo de media distancia, ni la misión visión de campo en el país. Pero reúne todas esas características, y los jugadores con todos esos talentos se cuentan con los dedos. Además, en esta temporada parece que todo balón que pasa por sus pies (o su cabeza) termina en gol. Ayer marcó su tanto número 12 en el torneo, y de nuevo le anularon otro por fuera de lugar.
Sin embargo, la mejor jugada del partido no terminó en las redes, pero no por culpa suya. Tras una combinación con Montenegro, puso un globito de genio a Vicente Sánchez, que el uruguayo desperdició de manera insólita. En el partido conté una decena de cambios de juego a sus pies. No falló un solo control. Cada vez que le llegaba la pelota, la dejaba dormida enfrente suyo.
Se ha convertido en el alma de un América caótico e irregular. En el único punto de fuga de un equipo talentoso, pero lleno de borrones y tachaduras. Cuando el balón pasa por Reyna, se tiene la seguridad de que la continuación será la adecuada, cuando llega a cualquiera de los demás, la proporción entre pases y sandías es 50-50.
Al Azteca fui para verlo a él, pero también a la estrella del equipo rival. Lo que había visto en televisión de Christian Bermúdez me había gustado mucho. Rápido, talentoso y con ojo para el  gol. Hoy enfrentaba un reto importante, porque la zaga de América es una de las más físicas de la liga.
A diferencia de casi todos los equipos nacionales, juega con tres contenciones, y todos de fuerza más que de velocidad. Sus dos centrales son enérgicos y de choque y los laterales destacan más por su proclividad al juego fuerte que por su velocidad. Bermúdez iba a tener pocos espacios y con su 1,60 iba a estar en franca desventaja física.
El creativo del Atlante nunca se sintió cómodo. Cada vez que recibía la pelota, tenía a un americanista en la nuca. Sufrió mucho en el 1 a 1 y rara vez ganó un duelo. Su mejor jugada fue el pase para el gol de Maldonado, pero siendo sinceros, el tanto tuvo mucho más que ver con la excelente definición del venezolano.
Está claro que el Hobbit es un jugador diferente, pero también que aún no ha logrado superar las limitaciones que le impone su estatura. En el mundo han existido muchos futbolistas que lo han conseguido (me viene a la mente el extraordinario creativo portugués Rui Barros), así que Bermúdez tiene todavía mucho margen de progresión. Pero me parece que aún no está listo para el siguiente nivel.
Reyna es un caso distinto. Ya hace unos años deslumbró con el San Luis, pero la falta de disciplina lo alejaba de la élite. Parece ahora haber superado esas trabas mentales y creo que tiene el talento y las características para brillar en Europa y jugar con la selección. Ojalá que le lleguen ahora esas oportunidades para probarlo.

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